El Lago de Chapala: se podra salvar el mayor lago de Mexico?

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Tony Burton

Lake Chapala: Can Mexico's Largest Lake be Saved?

Chapala, el mayor lago natural de México está muriendo. En este tiempo el lago juega un papel vital en un gigantesco ecosistema, la cuenca hidrológica del río Lerma – lago Chapala, que incluye a más de 8 millones de personas, 3,500 de industrias diversas, 750,000 hectáreas de tierras de riego y 14 ciudades con poblaciones de más de 100,000 habitantes. En el extremo occidental del sistema, el lago Chapala forma el nexo con el río Santiago que desagua en el océano Pacífico.

El ecosistema Lerma – Chapala llena el espacio entre la ciudad de México con su población estimada de 18 millones de habitantes y al poniente, la segunda ciudad, Guadalajara, con sus 4 millones de habitantes. Fácilmente esta es la mayor cuenca hidrológica del país y muy importante desde el punto de vista de la actividad agrícola e industrial, ya que concentra el 8% de la población de la nación solo en 2.6% de su total de área. El ecosistema Lerma – Chapala no es, por supuesto, un sistema cerrado. Abastece de agua a la ciudad de México y a Guadalajara, es fuente de los trabajadores y artículos fabricados exportados a EE.UU y recibe remesas de dólar, turistas, retirados internacionales y los pájaros migrantes en intercambio.

La salud de cualquier ecosistema se determina por la salud de cada uno de sus componentes. El lago Chapala está enfermo y ejemplifica, en un microcosmos, todo lo que va en agravio de la cuenca del Lerma – Chapala como una totalidad.

EL PACIENTE

Superficialmente el lago, de 70 kilómetros de largo, es impresionantemente hermoso. Tocado por activas aldeas, pueblos pequeños y vibrantes y audaces montañas, se ha convertido en un foco de atracción para el turismo nacional e internacional. El lago tiene una confiable brisa que mejora los efectos de las temperaturas (cuyo promedio anual es de 19.9º C) lo que ha hecho del clima de la ribera uno de los mejores en el mundo, según la encuesta de la revista National Geographic. La diversidad biológica del lago de Chapala es considerable. Es el hogar de cientos de especies de plantas y animales, incluyendo varias especies endémicas de peces que no se encuentran en ninguna otra parte, el lago también da espacio a un número impresionante de aves migrantes cada invierno, incluyendo patos, gansos, garzas, gaviotas y magníficas bandadas de pelícanos blancos.

Pero bajo la superficie, la situación es muy diferente. Por cincuenta años, el paciente ha estado expuesto a síntomas crecientes de abuso y descuido, de serio malestar. Las presiones externas son muchas y exacerban los problemas de la edad. El paciente se pone más enfermo cada día. La preocupación aumenta, por ejemplo, por los niveles de pesticidas que los pájaros migratorios pueden ingerir mientras pasan la temporada de invierno. Visto en retrospectiva, la gama de los tratamientos paliativos alternativos que se han aplicado al lago han tenido poco éxito. Si el lago de Chapala muere, su defunción tendrá drásticas repercusiones sobre el clima, los estándares de vida y la salud pública y ambiental de muchas partes de América del Norte. Otra pieza del rompecabezas de la diversidad biológica del planeta se habrá perdido para siempre.

Lake Chapala from the south shore. On the surface, all is beautiful.
Lake Chapala from the south shore. On the surface, all is beautiful. (Tony Burton)

LOS SÍNTOMAS:

Uno: la deshidratación
El primer síntoma de enfermedad del lago es la seria deshidratación. Dos veces durante este siglo, el lago se ha acercado peligrosamente a la completa desecación. La primera crisis fue en la década de 1950; la segunda, que todavía continúa, comenzó en 1980. En varias ocasiones, no solamente cuando el río Lerma ha cesado de fluir, la ribera del lago ha retrocedido tan lejos que los turistas que quieren un paseo en barco han tenido que abordar taxis ¡para viajar desde el muelle hasta los barcos! Mientras la primera crisis puede atribuirse a bajas precipitaciones pluviales, la segunda crisis ha ocurrido a pesar de que el promedio de precipitaciones ha subido desde 1960.

La precipitación a lo largo del occidente de México se concentra en los meses del verano trayendo al lago Chapala un sed estacional. En años normales, el paciente recibe dos veces más agua desde el Lerma que de la precipitación. Por supuesto, el paciente también pierde agua – en un año promedio, 44% de esta pérdida fluye hacia el río Santiago, 51% se evapora y la mayoría del remanente 5% se entuba a Guadalajara. Actualmente, el lago es la mitad de lo que era con una profundidad promedio de 4 metros.

Dos: El agua turbia
El agua de lago era cristalina pero su transparencia ahora rara vez excede los 30 centímetros.
Tres: los altos niveles de fósforo
Estudios longitudinales han dado a conocer el rápido crecimiento de fósforo en los sedimentos lacustres. Los niveles de fósforo inorgánico en el agua de lago son ahora varios cientos más altos que los niveles que actualmente se encuentran en cualquiera de los Grandes Lagos y 80 veces más altos que las concentraciones máximas recomendado por la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU (USEPA).
Cuatro: El florecimiento de las algas
En 1994, por primera vez en su historia, el lago fue afligido por un florecimiento de algas. Las algas azul – verde dieron al agua un sabor y olor distintivo, ninguno de los que eran quitados por el tratamiento dado al agua con anterioridad a su entrada en el sistema de agua potable de Guadalajara. Afortunadamente, las especies de algas azul – verde involucradas no eran tóxicas. Un florecimiento de algas de especies tóxicas tendría consecuencias desastrosas en la salud pública de los residentes urbanos.
Cinco: Los metales pesados
Los niveles de metales pesados en el agua del lago han estado dentro de las normas internacionales para el agua apropiada para beber después de recibir tratamiento, pero sus concentraciones son mayores en ciertas plantas acuáticas, incluyendo el lirio acuático (Eichhornia crassipes) y el tule (Typha latifolia). Análisis recientes encontraron que los muestreos de lirio acuático contenían más que 178 miligramos de cianuro, 6 miligramos de cromo y 4 miligramos de plomo por kilogramo seco. El tule estuvo peor, con concentraciones sobre 552 miligramos de cianuro y 15 miligramos de mercurio por kilogramo seco. Obviamente, esta contaminación convierte a las plantas en inutilizables para ser procesadas en paja, composta o material de construcción.
Seis: Brotes de infestación de hierbas acuáticas
Estos han llegado a ser cada vez más comunes. Las periódicas explosiones de poblaciones de lirio acuático, que originalmente se introdujo de forma deliberada con fines decorativos, cubre hasta 25% de la superficie del lago, colocando en serios problemas a todos los usuarios de lago. Las hierbas acuáticas usan más agua en evapotranspiración de la que se pierde por evaporación en el área equivalente de agua abierta. Éstas inhiben el crecimiento del fitoplancton, afectan adversamente los valores que son propiedad de los pescadores y generan riesgos importantes a la salud pública, ya que en ellas viven diversos insectos. La salud del ganado que se alimenta de tales plantas es discutible, dado su nivel de contaminación. El alcance que estos contaminantes tienen al transferirse en la cadena alimentaria local, en los peces u otros animales, incluyendo a los seres humanos, permanece incierto.
Siete: Menos peces
La industria pesquera está en graves problemas. En la cuenca inmediata del lago, más de 2,000 de los 100,000 adultos residentes dependen de la pesca para su subsistencia. La diversidad biológica de las existencias de peces ha disminuido. El lago alguna vez fue abundante en peces nativos, incluyendo tres especies de pescado blanco altamente apreciado, de sabor delicado (Chirostoma spp). La captura máxima de pescado blanco llegó a 150 toneladas en 1946 pero éstas especies, que son de agua limpia y muy sensibles al nivel de nutrientes están ahora casi extintas. Otras especies nativas, como la popocha (Algansea popoche), alguna vez se vendió en las canoas de carga. También ésta se encuentra ahora virtualmente extinta. La importante industria comercial del charal (Chirostoma spp) está también en declive. De las cinco especies de charal endémicas de México central, dos son desconocidas excepto en el lago de Chapala. Tomando la pesca como una totalidad, las figuras del departamento de pesquerías del Estado muestran que la producción total ha declinado en un 69% en un periodo de seis años.

White Pelicans on Lake Chapala; photo: John Mitchell, Earth Images Foundation
White Pelicans on Lake Chapala;
photo: John Mitchell, Earth Images Foundation

REMEDIOS INTENTADOS ANTERIORMENTE:

Uno: La Amputación
En 1908, la extremidad más biodiversa, saludable y productiva del lago fue amputada. La ciénega, que suma 500 kilómetros cuadrados, aproximadamente una tercera parte del lago, se desaguó para convertirla en tierras de cultivo. Los promoventes de este plan argumentaron que reduciendo el área del lago se disminuiría la evaporación, y ¡así se garantizaría su futuro!
Dos: Tratando las heridas – poniendo curitas con alfileres.
Para tratar los brotes de lirio acuático, los pescadores hicieron limpieza a mano, amontonándolo en montículos de hierba húmeda para que se pudriera sobre la costa. Sus esfuerzos eran excedidos por la rápida regeneración de la planta. Un problema similar les sucedió a los barcos con dientes que se diseñaron para convertir las planta en pedazos. El fracaso definitivo vino a mediados de 1996 cuando las aplanadoras terrestres encontraron un destino predecible en un ambiente acuático al que ellas estaban singularmente inadaptadas.
Tres: Trasplantes
Varias especies de carpas carnívoras (Cyprinus spp) fueron introducidas para impulsar las existencias de pescado hace cien años y fueron éstas quienes diezmaron los huevos y la cría del pescado blanco. Se introdujeron manatíes en la década de 1950 para que se comieran las hierbas acuáticas y dio la casualidad que los entusiastas pescadores los cazaron diciendo “bestias tan feas deben ser obra del diablo”.
Cuatro: Las píldoras químicas
Una agencia de gobierno planea usar herbicidas químicos en las hierbas acuáticas, aunque probablemente bien fundado, nunca consiguió oír imparcialmente como los novatos grupos ambientalistas mexicanos golpean sus tambores demasiado fuerte.
Cinco: Diluir el Problema
Las autoridades federales presionaron a los gobernadores de los cinco estados (Querétaro, Guanajuato, México, Michoacán y Jalisco) que comprende la cuenca del Lerma – Chapala para acordar un aumento en la corriente de agua a lo largo del Lerma y para construir numerosas plantas de purificación de agua.
Seis: Los otros – ventilando la frustración
Numerosos sectores de la comunidad han protestado por el estado del lago. Los indios originales descendientes de la coca y los mestizos católicos rezaron a sus respectivos dioses. Grupos locales sin fines de lucro, como la Sociedad para la Defensa de Lago Chapala (Dicho: Donde muere un lago, nace un desierto), movilizan políticamente a la gente. Algunos extremistas están abiertamente abocados a aplicar el golpe de gracia al lago por – sombras de 1908 – ¡desaguarlo completamente!

EL DIAGNÓSTICO: EUTROFIZACIÓN CULTURAL.

Este conjunto de síntomas es un caso clásico de eutrofización cultural, el humano aceleró el envejecimiento de un lago.

El disminuido volumen de agua ha traído cambios adversos en la profundidad, grados de temperatura, la transparencia, el área de ciénega y en la capacidad del lago para recuperarse de la sequía. El lago declinó por la insuficiencia de agua que se mantuvo en el Lerma para alimentarlo adecuadamente. Cerca del 20% del agua que se extrae del Lerma se entuba a ciudades importantes incluyendo la ciudad de México. La mayor parte del remanente se usa para el riego; más de 10,000 embalses y escolleras existen ahora a lo largo del Lerma y sus tributarios. Las ineficientes y desperdiciadas técnicas de riego son por lo tanto responsables por el malestar del lago.

La naturaleza provee a cada habitante de la cuenca del Lerma – Chapala con cerca de 1,000 litros de agua disponible por día. Este es solamente una décima parte de la cantidad equivalente para el país entero. El agua freática está disminuyendo y las tasas de sedimentación, provocadas por la deforestación y los cambios de uso del suelo, están en aumento. El lago está siendo envenenado por el Lerma. La gente fuerza al Lerma a ingerir toxinas desde la agricultura (fertilizantes químicos, pesticidas y abono porcino), la industria (metales pesados) y las descargas de aguas negras domésticas inadecuadamente tratadas. Un estudio reciente de las descargas de agua de nueve de las plantas de tratamiento que vacían directamente en el lago encontró los niveles de fósforo 74 veces más altos que la norma de USEPA.

La contaminación por metales pesados es una preocupación particular. Los investigadores han calculado aportes extraordinariamente altos en ciertas áreas de la cuenca del Lerma. Por ejemplo, el conjunto de análisis de aportación de las industrias locales (petroquímica, textil, alimentos para animales, metalúrgica, ensamble de vehículo, etc.) sugiere que más de 12,400 gramos de cromo están siendo agregados a la cuenca en el estado de Guanajuato – y más de 4,300 gramos de zinc en el estado de Querétaro – ¡cada día!

Este rico coctel de nutrientes ha ocasionado el florecimiento de hierbas acuáticas. La presente eutrofización del lago soporta una reducida diversidad de invertebrados bentónicos y macrofitas.

EL PRONÓSTICO

El futuro del lago no se ve muy promisorio. México, como país en desarrollo, con la mitad de su la población por debajo de los 18 años de edad y escasamente emergiendo de su última crisis económica, encara muchas demandas sobre sus recursos. La cuenca del Lerma – Chapala, debido a su complejidad y el nivel de industrialización, cae fuera de la red existente en México de reservas de la biosfera, parques nacionales y otras áreas de conservación.

Dadas las circunstancias, sería socialmente irresponsable e ingenuo sugerir “proteger” o “conservar” el lago de Chapala sin que primero se trate de asegurar la mejoría de los niveles de vida para los 8 millones de habitantes de la cuenca. Este número crece rápidamente. No solamente están las ciudades de la cuenca del Lerma, que crecen a 2.5% al año desde 1980 pero, a la vez, esta región, más que cualquiera otra en México, ha exportado su “superávit” de trabajo a EE.UU.

Esta corriente de emigración, la “válvula de seguridad” regional según algunos economistas, podría aumentar a proporciones alarmantes en el futuro si con el incremento de población, los recursos de agua en la cuenca llegarán al punto límite. La presión resultante de esta ola migratoria se sentiría lejos al norte, sobre la frontera México – EE.UU. Una crisis de agua precipitaría la defunción del lago de Chapala, anunciando cambios irreversibles en el clima de “la canasta de pan” de México, en las migraciones de aves y en las opciones de jubilación de miles de canadienses y estadounidenses.

EL TRATAMIENTO PLANIFICADO: UNA APROXIMACIÓN HOLÍSTICA CON APOYO INTERNACIONAL

Resolver el trance de Lago Chapala claramente requiere un esfuerzo internacional. Hay un precedente. En el decenio de 1980, las iniciativas diplomáticas canadienses ayudaron a convencer a México para que tomara acciones inmediatas para salvaguardar los bosques de abeto en Michoacán, hábitat invernal de la mariposa monarca. El proyecto internacional resultante correctamente asumió que existían habitantes que jugarían un papel importante en conservar la diversidad biológica de su propio paisaje. Un lago agonizante puede no ser tan fotogénico como una mariposa monarca, pero el lago de Chapala es vital a las personas y a la fauna silvestre de los tres países norteamericanos. La presión internacional puede ayudar a hacer acopio del apoyo necesario para establecer las medidas para detener la siempre ascendente marea de problemas que enfrenta el ecosistema Lerma – Chapala.

El Dr. Len Simser, un biólogo ambiental del Jardín Botánico Real de Canadá, llegó a la misma conclusión después de visitar el Instituto de Limnología de la Universidad de Guadalajara en Chapala. Simser, quien trabajó en el plan de acción remedial para el Lago Ontario – puerto Hamilton, se declaró “impresionado por las similitudes en el contexto que han dado origen a los problemas ecológicos en Puerto de Hamilton y el lago Chapala” y enfatizó la necesidad para “la conservación del hábitat y los programas de restauración cooperativa con otras naciones.”

El Dr. Manuel Guzmán director del Instituto de Limnología, consecuentemente dispuso que el Dr. Harvey Shear, un experto ambiental canadiense en el programa de gestión de Grandes Lagos conjunto entre EE.UU. – Canadá, viniera para dirigir el “Primer Seminario Internacional sobre la rehabilitación del lago y el río” llevada a cabo en Guadalajara en junio de 1996. El evento, organizado por el cuerpo de investigación técnica y científica de Jalisco del Centro de Investigación y Asistencia Tecnológica y Diseño del Estado de Jalisco, A.C. (CIATEJ), atrajo muchos investigadores de la calidad del agua y funcionarios públicos de México y enfocó su atención principalmente en el lago de Chapala.

En los meses pasados, ha sido lanzado por el Dr. Guzmán, Jos de Anda, ingeniero ambiental de CIATEJ y otros investigadores, un seguimiento prometedor de la iniciativa, usando un enfoque enteramente nuevo en México. Su plan también prevé el apoyo internacional, que juega un papel clave. Reconociendo que las estrategias “de arreglo rápido” solo han enmascarado temporalmente los síntomas, en lugar de eso ellos proponen un extenso, “plan maestro” para la cuenca del Lerma – Chapala, basado en el ecosistema en su conjunto. El “plan maestro” centra la atención exactamente donde pertenece – sobre la salud y bienestar del ecosistema como una totalidad, especialmente la salud de los 8 millones de personas quienes forman una parte integral de él. El nuevo grupo está, en otras palabras, adoptando un enfoque holístico para resolver los problemas.

Esta nueva propuesta multinstitucional para “Evaluar la calidad del agua del lago Chapala y sus repercusiones sobre la salud pública y la producción pesquera” requiere una fase diagnóstica, seguida por pruebas experimentales y el diálogo constante con todos los grupos que viven en la cuenca. Las medidas terapéuticas aprobadas serán coordinadas y efectuadas conjuntamente. La importancia de un uso sustentable y racional de todos los recursos disponibles se acentúan. Las visitas de seguimiento incluirán el monitoreo regular de los indicadores claves y la modificación, si es necesario, del tratamiento prescrito ¡ninguna cirugía! ¡no más curitas! La propuesta ha sido saludada positivamente por probables fuentes de financiamiento internacional. Eventualmente, muchas partes de los programas de gestión futuros tendrían que llegar a ser autofinanciables. Las zonas inundables restauradas pueden proveer una vez más asilo para los pájaros emigrantes y llegar a ser el foco de una industria ecoturística, por ejemplo.

El nuevo plan tiene varios elementos marchando. Primero, el nexo forjado entre CIATEJ y Environment Canada permitirá a los científicos mexicanos aprovechar la experiencia de décadas en la rehabilitación de los Grandes Lagos. Ayudará también a asegurar que la investigación hecha en México se iguale con las normas internacionales pertinentes. Al mismo el tiempo, el proyecto puede aprovechar la cooperación académica existente acordada entre México y sus socios del TLC.

Quizá la mayor fortaleza de esta propuesta es que reúne a especialistas desde diversos campos e instituciones, reconociendo que las estructuras institucionales académicas convencionales y los límites temáticos tradicionales han probado frecuentemente ser inadecuados para investigar el desarrollo sustentable de las cuencas hidrológicas.

Este nuevo grupo multidisciplinario y multinstitucional tiene un excitante desafío trinacional por delante: diseñar e implementar la conservación y los esfuerzos de restauración conjuntamente, no simplemente para el bienestar de los 8 millones de personas en la biodiversa cuenca del Lerma- Chapala, sino para el bienestar de todo norteamericano.

“LA EVALUACION DE LA CALIDAD DEL AGUA DEL LAGO CHAPALA Y SUS REPERCUSIONES SOBRE LA SALUD PÚBLICA Y LAS PESQUERÍAS”

Los Objetivos
1. Mejorar el entrenamiento de especialistas, mediante intercambios académicos de posgraduados y por la cercana colaboración con las diversas dependencias oficiales involucradas con el agua y temas de salud y política.
2. La identificación de los contaminantes y otros elementos que afectan la calidad del agua y estudios de su forma de operación.
3. La identificación de las fuentes de contaminación principales y no principales en la cuenca.
4. Un estudio epidemiológico para identificar los problemas de salud pública en la región.
5. Un estudio de las relaciones entre flora y la fauna y los niveles de contaminación del agua.
6. El desarrollo de la tecnología apropiada para establecer fuentes de descarga más contaminantes dentro de las normas internacionales.
7. El establecimiento de estrategias de rehabilitación para reducir las fuentes de contaminación menos contaminantes, incluyendo medidas por zonas y el uso de técnicas de riego apropiadas.
8. La participación en programas para resolver los problemas de salud pública vinculados a la calidad del agua.
La Metodología
1. El análisis bibliográfico, y compilación de bancos de datos que contienen información reunida por la Comisión Nacional del Agua y otras agencias de gobierno.
2. El análisis de los bancos de datos usando sistemas de información geográfica y el programa RAISON de Environment Canada.
3. Monitoreo extensivo y de largo plazo, del agua, los sedimentos, la hierba acuática y los parámetros de calidad de la pesca.
4. La identificación y cuantificación de nutrientes biológicos, especialmente fósforo y nitrógeno en todas sus formas.
5. La identificación y cuantificación de pesticidas que comúnmente se usaron en la cuenca.
6. La medición de los niveles de metales pesados y pesticidas en los peces.
7. Un estudio epidemiológico de los principales problemas de salud en la región de Chapala, revisando las estadísticas oficiales de salud, conduciendo encuestas y evaluando los posibles factores de riesgo.
8. El análisis de resultados y formulación de recomendaciones.

REFERENCIA:

  • De Anda, J. y C. J. Uribe Hernández. ¿Es posible combatir la maleza del lago de Chapala? Periódico El Financiero, 30 Septiembre 1996.
  • Guzmán – Arroyo, M. La pesca en el lago de Chapala: hacia su ordenamiento y explotación racional. Universidad de Guadalajara. México. 1995.
  • Hansen, A.M., A. León Zavala y L. Bravo Inclán. Fuentes de contaminación y enriquecimiento de los metales en sedimentos de la cuenca Lerma – Chapala. Ingeniería Hidráulica en México, Vol. X, No. 3: 55-69. 1995.
  • Limón Macías, G. Respuesta del lago de Chapala: un esfuerzo de manejo. La conferencia se entregó el 15 junio al 1er Seminario Internacional: Técnicas y métodos actuales para la rehabilitación de lagos y ríos. Guadalajara, México. 1996.

Traducción por: Beatriz Eugenia Romero Cuevas.

Este artículo apareció primero en “ECODECISION” una revista ambiental y política. El Vol. 23, Invierno 1997
Registro 1996 por Tony Burton. Todos los derechos reservados.

Published or Updated on: June 1, 1997 by Tony Burton © 1997
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